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Tag Archives: olga maria ramos

TEATRO ARENAL


OLGA MARÍA RAMOS

La Dama del Cuplé

El coqueto Teatro del Arenal, situado en la Calle Mayor Nº 6 acogió nuevamente el espectáculo “Homenaje a Madrid” en el que la cupletista y cupletóloga Olga María Ramos evocó con picardía y casticismo a su madre la inolvidable Olga Ramos así como a todas aquellas deliciosas féminas que llegaron a ser estrellas del género: Raquel Meller, La Fornarina, La Goya o la Bella Chelito.

El cuplé y el chótis, indudable banda sonora de la Villa y Corte, volvieron a escucharse en su cálida voz: La violetera, El relicario, La pulga, La llave, La Lola, Fumando espero, ¡Ay, Cipriano!, La yaya, La chula tanguista,      SM el chótis, Tápame, Madrid, La chica del 17, Mala entraña, Los Nardos,  El pichi, La Mariblanca, Si te casas en Madrid…  así como algunas bellas canciones latinoamericanas y francesas


Y como homenaje al centenario de la  Gran Vía, Olga María Ramos  finalizó el espectáculo con el inmotal chótis de Agustín Lara

“MADRID”

http://www.olgamariaramos.com

Metro Sol- Aparcamiento Plaza Mayor

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COMENTARIOS DEL RECITAL DEL PASADO 9 DE FEBRERO

http://www.revistaviajesyturismo.com

SOBRE LA ACTUACIÓN DE OLGA MARÍA RAMOS


Dr. Florencio Santos

“Quien a su madre se parece… honra merece” dice el refranillo.  Olguita Ramos se presentó con gran teatralidad en el escenario de la madrileña calle Mayor y una pléyade de seguidores, aficionados al género y amigos compartieron la velada del estreno en sesión de tarde del día 9 de febrero.

La estrella brilló tanto por sí misma como por su atuendo colorista mantonal que manejaba con especial gracia amadrileñada, departiendo revoleras con los flecos de los manilas bordados a mano y mantillas espectaculares que recorrieron, según dijo también, los escenarios ultramarinos.

El público quedó prendado de su desenvoltuira y acierto interpretativo que, a decir verdad, resucitaba del archivo musical de su amantísima madre a la que todos recordábamos con gran cariño y hemos de decir que en el dúo de voces que ejecutó con su predecesora -por grabación y milagro tecnológico- y con maestría de ambas artistas, emocionó a la sala sobre todo cuando,  dirigiéndose con el micrófono en la mano, lo elevó a los cielos y estrechó el vínculo, tanto el afectivo como el emocional interpretativo escénico de la canción que las reunía otra vez.

Fue una bellísima tarde y auguramos tournées renovadas por todos esos rincones del mundo mencionados, porque el cuplé de arte y alma como el flamenco, no debería apagarse nunca.

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http://www.aguilasnoticias.com

Olga María Ramos

por Francisco Puch (12/02/2010 a las 07:46)

Han pasado más de diez años desde que la gran, la inolvidable Olga Ramos se vio obligada a abandonar aquel local de la madrileña calle de la Palma 51 en el que,  ya en los últimos tiempos, era acompañada por su hija Olga María en su famoso espectáculo Las noches del cuplé que durante más de tres décadas estuvo ofreciendo en Madrid.

Hoy su hija desde que su amada madre desapareciera un 25 de agosto de 2005,  festividad de San Luis Rey de Francia patrón de mi pueblo La Granja de San Ildefonso, de la faz de la tierra aunque no de la memoria de quiénes la admirábamos ha ido recuperando año a año, día a día la memoria de su madre continuando su carrera artística con un nuevo espectáculo que va desgranando por diversos lugares y teatros de España.

Y en ese deambular repartiendo sonrisas y alegría y cosechando aplausos de escenario en  escenario le llegó el pasado martes día 9 de febrero su debut en la capital de las Españas, en el Teatro Arenal de la madrileña calle Mayor número 6.

El aforo estaba vendido en su totalidad;  allí había personalidades de la política, de la cultura, de las artes, de la farándula, del periodismo… amigos todos de Olga María, admiradores de su arte y, muchos de ellos, fieles seguidores de la trayectoria artística de su querida madre Olga Ramos.

Olga María basó su espectáculo en el recuerdo a sus progenitores la gran Olga Ramos y su amante esposo el compositor D. Enrique Ramírez de Gamboa  “El Cipri”, personaje por ella creado para el que fuera su compañero en la vida durante tantos años de matrimonio.

Olga María nos cantó una buena parte del repertorio de su madre entre canciones picarescas, sentimentales, alegres, cadenciosas, polkas, tangos, pasodobles, chotis, muchas de ellas arrumbadas de nostalgia que a más de uno le hicieron sacar el pañuelo para enjugarse la lágrima.

Olga María supo compaginar el tiempo del recuerdo a su madre con la actualidad del momento que nos está tocando vivir, salpicando su actuación con la pícara interpretación de algunas de sus canciones aderezadas con ingeniosos comentarios. No se limita a cantar, interpreta, actúa, dice la canción desde el sentimiento, luciendo en su brillante actuación una preciosa colección de mantones de Manila que sabe manejar y colocarse con magistral arte arrancando los aplausos del público.

El arte de Olga María como continuación del que nos dejó su madre, es algo consustancial con Madrid, con el Madrid de otros tiempos, el Madrid del chotis y el cuplé que amenazó con perderse con la ausencia de Olga Ramos y que su hija Olga María ha venido a resucitar para solaz de nativos y visitantes, reflejando un Madrid que de no ser por ella, se hubiera perdido si de una manera muy especial ella no lo hubiera sabido recuperar.

Sin ninguna duda, un atractivo más de la gran ciudad para tantos forasteros como vienen a la urbe y que sin ella se irían sin haber podido degustar el sabor del casticismo madrileño.

Ahora que algunas agencias de viajes están tratando de incluir en sus recorridos turísticos de la Villa la visita a los barrios más sórdidos y prosaicos de la ciudad, no estaría de más que incluyeran en su repertorio como nota destacada una visita al espectáculo de Olga María Ramos en el Teatro Arenal, al lado de la Puerta del Sol en el corazón de Madrid que, tal vez, podría llegar a representar lo que el Lydo o el Moulin Rouge son en París.

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Entre Mario Clavell Alfredo Amestoy cuando le impuse la Boina.

Hace un par de años contacté con el responsable de los Premios Ondas, no me pregunten el nombre porque no lo recuerdo. Tenía la intención de proponerle que se le concediera dicho premio al polifacético artista argentino Mario Clavell. Inmediatamente estuvo de acuerdo en que se debería recompensar a una persona que había ocupado un lugar muy relevante en la radio y televisión españolas. Para despejar las telarañas que el tiempo pone en nuestra memoria veamos lo que, de su paso por España, se dice en su Web:

Mario Clavell en Gran Parada año 1,961

“En 1961 se presentó por primera vez en España, país al que regresó por varios meses en 1963. En 1969 fue contratado por seis meses por la Cadena SER y su éxito prorrogó su estadía en España por cinco años, presentándose en las mejores salas de espectáculo, en Radio (con su programa diario) y en Televisión Española. Presentó su propio espectáculo de “café-concert” en la Boîte Alex, en el corazón de Madrid y al mismo tiempo se dio en el Teatro Reina Victoria el musical titulado “El Oso y el Madrileño” con libreto del gran humorista español Antonio Mingote y canciones de Clavell. Su despedida de España fue en la televisión (1.974) como showman y conductor del programa “Señoras y Señores”.

Junto a Fiorella Faltoyano en “Señoras y señores” 1.974

A su faceta de artista único está el haber compuesto temas tan bellos como los boleros “Somos” o “Abrázame así”. Pero volvamos al Premio Ondas. Tras una grata conversación con el no mencionado señor (de verdad que no me acuerdo) me quedé con la promesa de una llamada que, a pesar de su entusiasmo, nunca llegó.

Si ustedes entran en la Web de Los Premios Ondas, en el apartado Historia se puede leer:

“La voluntad de radio Barcelona y de la Sociedad Española de Radiodifusión (SER), al patrocinar estos premios, es agrupar en una nómina del más alto nivel profesional los nombres y los títulos de programas que, año tras año, componen la mejor radio, televisión, música y cine de nuestro tiempo”.

Por eso no entiendo el Premio concedido a Jorge Javier Vázquez que, seguramente merecerá otros, pero el ONDAS, señores, el ONDAS no.

En el Teatro Principal de Zamora

Quizás porque lo vi en mi madre, no me asusta fluctuar de escenario.  El público siempre merece la entrega del artista. Un solo espectador basta para darlo todo puesto que ha hecho el esfuerzo de acudir. Yo he actuado en pequeñas salas, grandes teatros, enormes plazas o recogidas fiestas privadas y me he adaptado al entorno siempre con la misma intensidad. Soy, sencillamente, una artista todo terreno. Pero el teatro… el teatro tiene una magia especial…

Se le criticó mucho al gran Alfredo Kraus por su reticencia a cantar en polideportivos,  etc… pero para disfrutar de un espectáculo hay que verlo y escucharlo en un recinto apropiado y cerrado, salvo la Arena de Verona o el Teatro Romano de Mérida…

KRAUS

La mayoría de las veces que actúo fuera de Madrid, lo hago en magníficos teatros que disponen de muchos medios pero, al margen de la técnica, está esa magia que antes mencionaba y también, la calidez…  Quizás, porque me siento arropada por el espíritu de tantos otros artistas. Recuerdo el Juan Bravo de Segovia por el que habían pasado las grandes cupletistas de la época, entre ellas Raquel Meller. Me miraba en el espejo del camerino y pensaba: “Aquí se maquilló Raquel…”

CUPLÉ RAQUEL MELLER TomoXIII141

Lamentablemente, lo de presentarme en un teatro queda para provincias ya que en Madrid ese privilegio aún se me niega. Quizás por eso cuando, como espectadora, acudo a ver alguna obra en mi ciudad, fantaseo en la penumbra de la sala imaginándome en plena escena cantando algún cuplé… 

En cuanto a mi predilección por el teatro, que nadie piense que reniego de actuar en una plaza pública ya que en ella gozo de algo impagable: la cercanía del pueblo

PM 3 Frente al publico