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OLGA MARÍA. DEL CUPLÉ A LA REVISTA CON PAGINAS WEBS - copia

Estimado visitante, este enlace os llevará al blog en el que escribo actualmente:

http://delcuplealarevista.blogspot.com.es/

Si os gusta El cuplé y la Revista, si os apetece sumergiros en la fascinante vida  de grandes de la escena como Josephine Baker, Raquel Meller, Luis Mariano, La Fornarina, Julita Fons y tantos otros… Si queréis saber más sobre el chótis, el pasacalle, la mazurca…no dejéis de visitar este nuevo blog que crece continuamente, con más de mil visitas diarias de todas partes del mundo.

Gracias!!!

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A punto de comenzar el 2013, veo que mis promesas fueron vanas. Ya no os prometo nada, pero sí  haré una nueva entrada… y muchas gracias a mis comentaristas que saben un rato…

LA PROMESA INCUMPLIDA

Puedo asegurar y aseguro que en el 2011 no faltaré a la cita del blog.

Espero que el año nuevo nos traiga serenidad.

Bsss, Olga María Ramos

UN PROFESOR DE ESPAÑOL SE INVENTA SIETE PALABRAS  DURANTE UNA CONFERENCIA EN LA UNIVERSIDAD

Lo confieso, me suelo inventar palabras pero siempre las “arropo” con las consabidas comillas que son como la cuartada que te exime de cualquier rapapolvo. Una que utilizo con frecuencia es “cupletóloga” pues no encuentro mejor forma de definirme. Pero, al margen de este atrevimiento, soy bastante inflexible en aceptar esas palabras inventadas con las que nos suelen sorprender, políticos y presentadores.

Imaginen: Aula magna de una universidad del Noroeste de España repleta de profesores de español de todo el mundo que clausuran un congreso con asistencia del decano y dos conferenciantes. Al primero no le dolieron prendas en inventarse, ante dichos  pedagogos, no una, sino siete palabras que fui anotando pues no podía creer que fueran fruto de la mente de un profesor de castellano en una universidad centroeuropea. Los susodichos vocablos que la RAE no reconoce son:

ESPECTACULARIZACIÓN

METROPOLARIZACIÓN

CATÁRQUICA

ABSOLUTIZACIÓN

TECNOLOCALIZAMIENTO

SOLIDARIZACIÓN

REGENTIZA

El segundo conferenciante, que no leyó en ningún momento demostrando que tenía el don de la palabra y gracia para expresarse, no obstante dejó bien clara su tendencia independentista, aprovechando su perorata para atacar al resto de la piel de toro. Lo hacía con sutileza pero dejó caer unas cuantas “píldoras” anti españolas para terminar lamentándose con esta frase: Galaecia, un país aplastado por la historia. Y no le niego su razón pero me hubiera encajado más: Galicia, un pueblo aplastado por la Historia.


Finalmente, un añadido que viene a cuento: la Real Academia Española que,  se supone, limpia pule y da esplendor a nuestra lengua, claudica y acepta la palabra almóndiga; curiosamente,  el humilde corrector ortográfico de mi PC, dando una lección a los señores académicos, la rechaza subrayándola con una llamativa línea roja.

www.olgamariaramos.com

TEATRO ARENAL


OLGA MARÍA RAMOS

La Dama del Cuplé

El coqueto Teatro del Arenal, situado en la Calle Mayor Nº 6 acogió nuevamente el espectáculo “Homenaje a Madrid” en el que la cupletista y cupletóloga Olga María Ramos evocó con picardía y casticismo a su madre la inolvidable Olga Ramos así como a todas aquellas deliciosas féminas que llegaron a ser estrellas del género: Raquel Meller, La Fornarina, La Goya o la Bella Chelito.

El cuplé y el chótis, indudable banda sonora de la Villa y Corte, volvieron a escucharse en su cálida voz: La violetera, El relicario, La pulga, La llave, La Lola, Fumando espero, ¡Ay, Cipriano!, La yaya, La chula tanguista,      SM el chótis, Tápame, Madrid, La chica del 17, Mala entraña, Los Nardos,  El pichi, La Mariblanca, Si te casas en Madrid…  así como algunas bellas canciones latinoamericanas y francesas


Y como homenaje al centenario de la  Gran Vía, Olga María Ramos  finalizó el espectáculo con el inmotal chótis de Agustín Lara

“MADRID”

http://www.olgamariaramos.com

Metro Sol- Aparcamiento Plaza Mayor

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COMENTARIOS DEL RECITAL DEL PASADO 9 DE FEBRERO

http://www.revistaviajesyturismo.com

SOBRE LA ACTUACIÓN DE OLGA MARÍA RAMOS


Dr. Florencio Santos

“Quien a su madre se parece… honra merece” dice el refranillo.  Olguita Ramos se presentó con gran teatralidad en el escenario de la madrileña calle Mayor y una pléyade de seguidores, aficionados al género y amigos compartieron la velada del estreno en sesión de tarde del día 9 de febrero.

La estrella brilló tanto por sí misma como por su atuendo colorista mantonal que manejaba con especial gracia amadrileñada, departiendo revoleras con los flecos de los manilas bordados a mano y mantillas espectaculares que recorrieron, según dijo también, los escenarios ultramarinos.

El público quedó prendado de su desenvoltuira y acierto interpretativo que, a decir verdad, resucitaba del archivo musical de su amantísima madre a la que todos recordábamos con gran cariño y hemos de decir que en el dúo de voces que ejecutó con su predecesora -por grabación y milagro tecnológico- y con maestría de ambas artistas, emocionó a la sala sobre todo cuando,  dirigiéndose con el micrófono en la mano, lo elevó a los cielos y estrechó el vínculo, tanto el afectivo como el emocional interpretativo escénico de la canción que las reunía otra vez.

Fue una bellísima tarde y auguramos tournées renovadas por todos esos rincones del mundo mencionados, porque el cuplé de arte y alma como el flamenco, no debería apagarse nunca.

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http://www.aguilasnoticias.com

Olga María Ramos

por Francisco Puch (12/02/2010 a las 07:46)

Han pasado más de diez años desde que la gran, la inolvidable Olga Ramos se vio obligada a abandonar aquel local de la madrileña calle de la Palma 51 en el que,  ya en los últimos tiempos, era acompañada por su hija Olga María en su famoso espectáculo Las noches del cuplé que durante más de tres décadas estuvo ofreciendo en Madrid.

Hoy su hija desde que su amada madre desapareciera un 25 de agosto de 2005,  festividad de San Luis Rey de Francia patrón de mi pueblo La Granja de San Ildefonso, de la faz de la tierra aunque no de la memoria de quiénes la admirábamos ha ido recuperando año a año, día a día la memoria de su madre continuando su carrera artística con un nuevo espectáculo que va desgranando por diversos lugares y teatros de España.

Y en ese deambular repartiendo sonrisas y alegría y cosechando aplausos de escenario en  escenario le llegó el pasado martes día 9 de febrero su debut en la capital de las Españas, en el Teatro Arenal de la madrileña calle Mayor número 6.

El aforo estaba vendido en su totalidad;  allí había personalidades de la política, de la cultura, de las artes, de la farándula, del periodismo… amigos todos de Olga María, admiradores de su arte y, muchos de ellos, fieles seguidores de la trayectoria artística de su querida madre Olga Ramos.

Olga María basó su espectáculo en el recuerdo a sus progenitores la gran Olga Ramos y su amante esposo el compositor D. Enrique Ramírez de Gamboa  “El Cipri”, personaje por ella creado para el que fuera su compañero en la vida durante tantos años de matrimonio.

Olga María nos cantó una buena parte del repertorio de su madre entre canciones picarescas, sentimentales, alegres, cadenciosas, polkas, tangos, pasodobles, chotis, muchas de ellas arrumbadas de nostalgia que a más de uno le hicieron sacar el pañuelo para enjugarse la lágrima.

Olga María supo compaginar el tiempo del recuerdo a su madre con la actualidad del momento que nos está tocando vivir, salpicando su actuación con la pícara interpretación de algunas de sus canciones aderezadas con ingeniosos comentarios. No se limita a cantar, interpreta, actúa, dice la canción desde el sentimiento, luciendo en su brillante actuación una preciosa colección de mantones de Manila que sabe manejar y colocarse con magistral arte arrancando los aplausos del público.

El arte de Olga María como continuación del que nos dejó su madre, es algo consustancial con Madrid, con el Madrid de otros tiempos, el Madrid del chotis y el cuplé que amenazó con perderse con la ausencia de Olga Ramos y que su hija Olga María ha venido a resucitar para solaz de nativos y visitantes, reflejando un Madrid que de no ser por ella, se hubiera perdido si de una manera muy especial ella no lo hubiera sabido recuperar.

Sin ninguna duda, un atractivo más de la gran ciudad para tantos forasteros como vienen a la urbe y que sin ella se irían sin haber podido degustar el sabor del casticismo madrileño.

Ahora que algunas agencias de viajes están tratando de incluir en sus recorridos turísticos de la Villa la visita a los barrios más sórdidos y prosaicos de la ciudad, no estaría de más que incluyeran en su repertorio como nota destacada una visita al espectáculo de Olga María Ramos en el Teatro Arenal, al lado de la Puerta del Sol en el corazón de Madrid que, tal vez, podría llegar a representar lo que el Lydo o el Moulin Rouge son en París.


Superviviente en este Madrid que tritura las tradiciones, el café Gijón inicia en mayo del 1888 (año en que nació Raquel Meller y mi abuela María Sanguino) la que sería una larga andadura.

Aún hoy, se sigue desperezando cada mañana abriendo sus vetustas puertas a los madrugadores que tienen el buen gusto de tomarse en su salón un aromático café con churros.

El Gijón, al que le basta y le sobre con su nombre y no necesita otra denominación, está impregnado de toda la belleza decadente de la Belle Epoque. ¡Cómo me atrae la  palabra decadente…! Me evoca  brillantes rasos rojos y dorados, murmullos de risas apagadas, tintineo de copas, crujir de viejas maderas, la caricia de un abanico de plumas, una mirada ruborosa aunque insinuante…

Bella ilustración de Mar Buelga

Yo amo lo decadente, lo que es ignorado por la ignorancia (valga la redundancia) y me aferro a la idea de seguir en la lucha para tratar de que no se olviden las modistillas del batallón, las vecindonas de Tribulete, las mamás cotorreando en el Ritz…¡Qué locura de decadencia!

Jesús Castejón y Sonia de Munk

¿Cuánto tiempo hace que no se queda usted con la boca abierta ante un espectáculo? Yo, desde luego, no lo recuerdo. Hoy me sorprendí haciendo ese gesto de admiración. ¿La causa? Una maravillosa representación en Los Teatros del Canal de las zarzuelas La viejecita y Château Margaux del maestro Fernández Caballero.

Los que me hayan leído opinando de este género sabrán de mi poca afición a las novedades. Lo confieso: soy muy clásica. Sin embargo, en esta ocasión, el escenógrafo Lluis Pascual consigue renovar las zarzuelas sin restarles un ápice de verismo. Y… ¡Qué decir de todo lo demás? ¡Perfecto!

Sonia de Munk y Borja Quiza

Jesús Castejón, hilo conductor de la trama, está sublime; la delicada soprano Sonia de Munck, perfecta y con una voz prodigiosa y destaca, por la dificultad de su papel, el joven barítono coruñés Borja Quiza que “borda” su doble papel de un apasionado Carlos y una sorprendente y tronchante viejecita.

Producida por Lluis Pascual en el Teatro Arriaga de Bilbao en mayo del 2009, llega a la Sala Roja de los Teatros del Canal de Madrid con el mismo despliegue luminotécnico, escenografía y vestuario. La orquesta y coros de la Comunidad de Madrid cumplen impecables su cometido consiguiendo, junto al resto del elenco, que el público disfrute de una genial representación.

Les aseguro que, tras anteriores experiencias, los Teatros del Canal van ganado en calidad al Teatro de la Zarzuela.

Sólo una “pega”: las escasas representaciones que se han programado. No lo entiendo habida cuenta de la expectación que despierta nuestra joya más valiosa: la zarzuela.

Sencillamente, espectacular

Apoteósis final

Entre Mario Clavell Alfredo Amestoy cuando le impuse la Boina.

Hace un par de años contacté con el responsable de los Premios Ondas, no me pregunten el nombre porque no lo recuerdo. Tenía la intención de proponerle que se le concediera dicho premio al polifacético artista argentino Mario Clavell. Inmediatamente estuvo de acuerdo en que se debería recompensar a una persona que había ocupado un lugar muy relevante en la radio y televisión españolas. Para despejar las telarañas que el tiempo pone en nuestra memoria veamos lo que, de su paso por España, se dice en su Web:

Mario Clavell en Gran Parada año 1,961

“En 1961 se presentó por primera vez en España, país al que regresó por varios meses en 1963. En 1969 fue contratado por seis meses por la Cadena SER y su éxito prorrogó su estadía en España por cinco años, presentándose en las mejores salas de espectáculo, en Radio (con su programa diario) y en Televisión Española. Presentó su propio espectáculo de “café-concert” en la Boîte Alex, en el corazón de Madrid y al mismo tiempo se dio en el Teatro Reina Victoria el musical titulado “El Oso y el Madrileño” con libreto del gran humorista español Antonio Mingote y canciones de Clavell. Su despedida de España fue en la televisión (1.974) como showman y conductor del programa “Señoras y Señores”.

Junto a Fiorella Faltoyano en “Señoras y señores” 1.974

A su faceta de artista único está el haber compuesto temas tan bellos como los boleros “Somos” o “Abrázame así”. Pero volvamos al Premio Ondas. Tras una grata conversación con el no mencionado señor (de verdad que no me acuerdo) me quedé con la promesa de una llamada que, a pesar de su entusiasmo, nunca llegó.

Si ustedes entran en la Web de Los Premios Ondas, en el apartado Historia se puede leer:

“La voluntad de radio Barcelona y de la Sociedad Española de Radiodifusión (SER), al patrocinar estos premios, es agrupar en una nómina del más alto nivel profesional los nombres y los títulos de programas que, año tras año, componen la mejor radio, televisión, música y cine de nuestro tiempo”.

Por eso no entiendo el Premio concedido a Jorge Javier Vázquez que, seguramente merecerá otros, pero el ONDAS, señores, el ONDAS no.

 

Beatriz Ramos Sanguino, hermana pequeña de Olga Ramos  y tía mía, había estudiado la carrera de comercio pero la posibilidad de integrarse en la orquesta de mi madre la llevó a aprender solfeo y percusión. Así,  cuando terminó sus estudios en el Real Conservatorio de Música de Madrid, ocupó el puesto de batería.

Durante más de 15 años, demostró su gran talla como músico, bordando piezas tan comprometidas como La Revoltosa, El Sitio de Zaragoza o El Tambor de Granaderos

Betty, como la llamábamos cariñosamente,  era alegre, optimista y soñadora… Sus sueños, quizás, los apagó el tiempo pero siempre conservó su buen carácter.

BETTY GUAPA 2

Cuando soñaba con ser princesa…

Mi padre se sentaba a su lado y en más de una ocasión Olga les había sorprendido riéndose por lo bajini de las ocurrencias  del Cipri que era un guasón y a todo le sacaba punta.

A veces, y cuando la obra musical lo permitía, me sentaban en las rodillas de mi tía y escuchaba en directo todos aquellos mágicos redobles, tintineos, mazazos y platillazos que de forma impecable ejecutaba.

Cuando en el año 1.980 nos hicimos cargo del local de la calle de la Palma, mi madre llamó a sus hermanas para que trabajaran a su lado. Mi tía Emilia de ama de llaves y mi tía Betty de maître. Creo, honestamente, que esto fue un renacimiento para mi tía Beatriz.

A poco de entrar en Las Noches del Cuplé, mis tías pasaron a llamarse Mme. Mimí y Mme. Betty. Para los que no las conocísteis os diré que Emilia era menudita y pizpireta y llevaba colgado del cuello un gran manojo de llaves con las que controlaba las puertas del local. Betty era muy guapa, muy alta y muy elegante y recibía al público con una gran sonrisa.

El tiempo se llevó a las tres Ramos. Hoy quise recordar a Beatriz

 

O R  y violín

La calidad de su voz y el arte para reinventarse el cuplé desdibujaron, seguramente, una de las peculiaridades de Olga Ramos: su faceta de violinista. Con calificación de sobresaliente y un flamante diploma de Primera Clase otorgado en 1941 por el Real Conservatorio de Música de Madrid, Olga inició su andadura artística como concertista de violín. Reclamada por los mejores cafés concierto de la época, recorrió España y se hizo figura imprescindible. En el Café Universal de Madrid obtuvo éxitos memorables. Por él pasaron grandes entendidos que, arrobados, se deleitaban con su maestría. El maestro Sorozábal llegó a decir: “Esta mujer debiera haberse dedicado sólo al violín”. Muchos años después, un periodista de “Il Corriere de la Sera” diría: “OLGA IL VIOLINO CHI PARLA”.

¡Ay su violín…! De él nunca se desprendió desde que, casi al final de la guerra (no merece mayúscula esta vil palabra) lo adquirió con un dinero que pocos días después no serviría. A poco de tenerlo, volvía Olga del Conservatorio con unos compañeros; uno de ellos se brindó a llevarlo. Cruzaban la calle de Sagasta, un tranvía se acercaba y, de pronto, se abre el estuche y el preciado violín cae sobre las vías. El muchacho raudo lo recoge y todos corren a la acera. El violín no sufrió daño alguno pero, desde entonces y hasta que lo usó por última vez, siempre aseguró el alargado maletín con una liga de goma negra, de aquellas con que las damas sujetaban las medias de seda.
Aquel violín rojizo “francés de escuela italiana”, como decía orgullosamente, fue su fiel compañero hasta que en 1999 (63 años después) lo guardó definitivamente.

Aún recuerdo como lo cuidaba: Una vez firmemente apoyado sobre una mesa, mi madre abría con parsimonia el estuche y retiraba la gamuza de suave tacto con la que la noche anterior lo había arropado. Sus ojos expertos recorrían la superficie, satisfecha de su tersura que no presentaba atisbo de heridas. Entonces, casi sensual, deslizaba sobre la madera, centímetro a centímetro, una muñequilla impregnada de aceite de nuez hasta dejarlo jugoso.
Ahora el violín reposa en el armario de mi dormitorio, rodeado de mantones y plumas recordando, quizás, cada amoroso abrazo de Olga Ramos.

violin2

O R CINEMATOGRAFICA

A los 19 años

Este país, inmerso en la exaltación de los mediocres, ha olvidado a los que, por su valía, destacaron. El caso de mi madre no es aislado: Ahí tenemos a Irene Gutiérrez Caba, José Bódalo o Ángel de Andrés, entre otros muchos. Mas volvamos a Olga. Su pérdida me fue especialmente dura ya que, además de ser madre y abuela entregada, era mi maestra con la que tuve oportunidad de compartir escenario durante más de 20 años. Vivíamos juntas y fue el motor de mi casa, incluso cuando ya apenas podía caminar. Era vital y luchadora y afrontaba sus “goteras” con gran espíritu, quitándoles importancia, por eso nos sorprendió más su muerte. En cuanto a la pérdida como artista, ha sido enorme. Olga fue una gran concertista de violín; no olvidemos que el Real Conservatorio de Madrid le otorgó en el año 1.941, el Primer Premio de Música de Cámara; pero al dedicarse al cuplé (que se reinventó) su faceta como violinista quedó desdibujada aunque nunca dejó de pulsar aquel delicado instrumento que era “el descanso” de su voz.

O R VIOLIN 18 AÑOS

Una postura perfecta

Pero bendito sea su desvío al cuplé que en ella encontró su mejor expresión… Seguramente, en estos momentos Olga nos contempla asomada a alguna castiza nubecilla, porque estoy convencida que el 25 de Agosto de 2005 se fue directamente de Madrid al Cielo con su Cipri. Y como no nos oye nadie, voy a relataros una curiosidad que viene a demostrar que, a pesar de que algo parecía querer borrar su huella artística, Olga siempre renacía como el Ave Fénix”

– En 1.939, intervino en la película “Leyenda rota” de Carlos Fernández Cuenca junto a Juan de Orduña y Maruchi Fresno. Un incendio en los estudios de cine Roptence, destruyó todo el material, incluida esta película. No se han encontrado copias, pero mo pierdo al esperanza

O R PUM 02

“PUM”

-En los 70’ protagonizó en México la película “Pum” basada en la vida de la tiple de opereta Esperanza Iris. Se hizo bajo el auspicio de la Directora de Cinematografía Dª Margarita López Portillo, hermana del entonces presidente de México. Al acabar éste su mandato, las películas realizadas en esa Dirección fueron retiradas y parece que no se pueden exhibir.

– Todos los discos grabados por Olga que ya estaban en formato de CDs y se vendían estupendamente, fueron descatalogados al ser la discográfica absorbida por una multinacional. Curiosamente, el único disco superviviente “Olga Ramos en vivo” se vende únicamente en el Museo del Disco de Miami, aunque me han asegurado que también se venden en otros países de Ibero América.

– El libro “El penúltimo cuplé” de Antonio D. Olano y publicado en el 96, nunca se pudo presentar y meses después se liquidó junto a otras biografías de ciclistas y futbolistas por la editorial. Algo que nunca entendieron las vendedoras de El Corte Inglés ya que se vendía como rosquillas.

Pero ese inútil empeño por borrar el testimonio de su arte indudable, también influyó en su despegue profesional:

O R 1952 SIN MARCOLa Reina del Café Concierto

– El primer contrato importante (al principio de los 40’) la llevó a la mejor Sala de Tánger, la “Emsala Garden”, pero tuvo que regresar cuando cosechaba un enorme triunfo, al contraer Olga la fiebre de Kalazar, una extraña enfermedad que no se pudo diagnosticar hasta un año después. Aquello le impidió viajar con su orquesta de señoritas a Brasil.

– En los 50’ Olga dejó la “oficinita” segura del Café Universal y debutó en el Circo Price con una orquesta llamada Olga y sus cadetes. Detrás del escenario, convivían los animales y un insecto traidor le transmitió el tifus. Una vez restablecida, volvió al viejo café donde siguió obteniendo grandes éxitos y exiguo salario.

OR JUNTO AL ESCENARIO 1

En las Noches del Cuplé, finales de los 80′

Y para no cansaros, añadiré lo que todos sabemos, después de 31 años en su local de la calle de la Palma, la especulación acabó con sus sueños de cupletista

Por eso os pido que la cobijéis en vuestra memoria porque mientras la recordemos, Olga Ramos seguirá entre nosotros…

En lo que respecta a mí, y como final, sólo me queda enviaros a cada uno un beso agradecido y mi compromiso de seguir en la brecha porque el mejor homenaje que puedo hacerle a mi madre esbrindar desde un escenario todo lo que de ella aprendí.